Trasistor

El amor es uno temas predilectos en la ficción. Todos lo vivimos,lo sentimos y es fácil sumergirnos en la piel de un personaje que está pasando “mal de amores” o ha perdido a su media naranja. Desde los clásicos,como Romeo y Julieta, hasta historias contemporáneas que vemos en cualquier comedia romántica; todos tratan el amor de mejor o peor forma. Como decía, es fácil empatizar en las historias románticas, pero no todo vale. Es más complicado que colocar a dos personas que se amen y poner un muro entre los dos. Las buenas historias de amor,en mi humilde opinión, tiene que generar un aprecio real por estos personajes;sino cuando estos caigan, a nadie le importara. Transistor intenta explicar una bonita historia de amor dentro de un mundo en el cual tecnología ha avanzado hasta rozar los límites de la existencia física y plantear un nuevo significado de “amor”.
Red,la protagonista, es una cantante en plena auge en la ciudad de Cloudbank. Mientras Red está ofreciendo uno de sus conciertos; la Camerata libreando el Progreso, un virus informático con el que buscan conseguir moldear la ciudad a su gusto, irrumpe y ataca con la Transistor a Red. Pero en el último momento, la pareja de Red se interpone, recibe la puñalada y caen los dos juntos por la ventana. Tras despertarse,Red no puede hablar y encuentra que la voz de su amado emana de la Transistor. Ahora tiene que encontrar en modo de vengarse y conseguir esta juntos de nuevo.

De buenas a primeras puede engañar mucho cual es el tema de Transistor. Durante los primeros compases parece que vaya a ser una simple historia de venganza del amor perdido, pero eso se disipa poco a poco. Es muy difícil (y en mi caso casi imposible) conseguir sentir la pérdida de un personaje que muere justo al empezar un juego. Pero un buen punto de a favor es que la pareja de Red no ha muerto; está en la Transistor. Mientras avanzamos, y gracias a los paneles que vemos en lo largo de la aventura, vamos viendo como es esta relación entre los dos. Me ha gustado ver que estos paneles con información, los cuales en cualquier otro lado servirían para leer correos de transeúntes o cosas por el estilo, se usan para tener conversaciones entre Red y la Transistor. Lo que no acabo de entender es que Red esté muda. No me refiero al acto de estar muda, sino al sentido que tiene que no hable. De toda la vida de Dios esto se a usado para dar una sensación de inmersión al jugador y hacerle sentirse más integrado. Si yo no puedo hablar, el protagonista tampoco. Pero no creo que esta sea una historia en la que yo tenga que ser Red, sinó en la que vea como es Red. Esto hace muy difícil coger cariño a su relación. En Firewatch, si Henry no hablara, no tendría ninguna gracia. El problema está en las conversaciones más íntimas se puede pasar de largo y parecer que el final sale de la nada. Después está el tema tecnológico, que se explora poco al centrarse tanto en el amor pero muestra un futuro donde la muerte gracias al Transistor solo es un paso hacia la inmortalidad dentro de un mundo virtual. Es una lastima que no se profundice más porque hay un gran potencial;pero pensándolo ahora, me parece un complemento perfecto para esta historia de amor. Quizás si se hubiese profundizado más se diluiría en mensaje y todo sería más caótico de la cuenta.

Lo que puede ser caótico al principio son las mecánicas de combate de Transistor. Combates en tiempo real pero por turnos. Si puede que no me haya explicado de la mejor manera pero para entendernos, el combate es como el de Fallout. Tiempo real y con la posibilidad de parar el tiempo,cuando la barra de Turn esté llena, para crear una estrategia y combos con las habilidades. Estas habilidades son muchas y muy polivalentes, ya que cada una puede tener tres usos. Como activa, como potenciador y como pasiva. Esto consigue dar muchas combinaciones y mucha variedad a los combates. Realmente es más que satisfactorio pelear en Transistor. Se siente fresco en cierta forma. Una manera original para no ofrecer un combate simplón que podría condenar al título. La mecánica más interesante es la “muerte”. Cuando la barra de salud se vacía, en lugar de caer derrotado perdemos durante un tiempo la última habilidad usada. Esto puede generar una ansiedad enorme en momentos como jefes finales. Una de las lastimas, y esto es por poner un “pero” personal, es que el combate contra el jefe del final del juego es brutal por el hecho de que también combate con un Transistor. Entonces esto da un aire fresco al combate y cambia totalmente cómo se siente el combate. Si aprendes a gestionar bien los combates, nadie te puede toser. Pero en este último enfrentamiento sientes esa igualdad de fuerzas y presenta un gran combate en un escenario precioso.
La mezcla de estilos en Transistor es de una cura y un buen gusto irresistible. Una estética futurista que en algunos momentos puede recordar a Blade Runner o a un cómic Noir. Y todo marinado con los tonos dorados y brillantes de L'Art Déco. Las cinemáticas son de un gusto brutal.Simples en su ejecución pero muy bonitas visualmente. Poco a poco ,con el avance del Progreso, los escenarios empezaran a perder estos colores brillantes y cálidos para pasar a tonos pálidos y sin alma. Le da cierta variedad y sensación de cambio. Como la banda sonora que está a un nivel altísimo y toca muchísimos palos. Desde música ambiental, a electrónica , pasando a Bossa Nova. Una pasada.

Transistor intenta hacer algo, que para mi entender, es más difícil de lo que parece. Contar una buena historia de amor. Pero no me encajan al forma como lo hace, aunque la forma que tiene de enlazarlo con el tema de los límites de la tecnología y la inmortalidad está muy bien traído. Pero siempre que intento ponerme positivo me sale un punto cínico que me dice que hay problemas aquí. Pero eso no le quita que sea un gran juego y con unas ideas mecánicas muy curiosas. Me parece que lo que más me duele es que estoy enamorado de su estética y sus mecánicas pero no acaba de embelesarme del todo su historia. Que complicado es esto del amor.

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